viernes, 26 de agosto de 2011

El Bolillo

        Lo vi conversando con sus amigos haciendo gala de la habitual caballerosidad que lo acompaña desde que ascendió. Siempre sonriente, amable, y recibiendo tantas adulaciones que olvidé al instante los malos tratos que me infligía.
        Y es que no lo puedo negar, lo amo con todo el corazón. También me adora, lo sé. Es un romántico empedernido pero… de la misma forma es celoso al extremo. Cuando supone que miro a otro hombre, o lo contradigo, se transforma de inmediato y me pega hasta el cansancio con un bolillo. Algunos pocos piensan que lo provoco y por lo tanto lo merezco, otros aconsejan que lo denuncie, pero no sé qué hacer. Las huellas de los golpes en la piel y en el alma son imborrables y pueden fomentar odios; pero en mi caso, al verlo arrodillado implorando perdón lo veo tan frágil y sincero que hasta me ilusiono.


El bolillo  ©  Antony Sampayo - 2011

4 comentarios:

B. Miosi dijo...

Un caso de amor-odio o sadismo-masoquismo, Antony, y pensar que hay parejas que viven así...

Antony Sampayo dijo...

Muy real, Blanquita, muy real.

Besos.

reptilio dijo...

no conocia este espacio Antony por aca andaremos

mucho exito

pegale! de besos ;D

Antony Sampayo dijo...

Bienvenido, Reptil, igual te invito a pertenecer a nuestro foro Letras Entre Amigos.

Abrazos.